MÉTODO 21 nació de una pregunta que se repetía una y otra vez: ¿por qué tantas mujeres empiezan el lunes con toda la motivación y abandonan al primer día que sale distinto?
La respuesta casi nunca era falta de voluntad. Eran planes que exigían hacerlo todo perfecto: pasar hambre, prohibir grupos enteros de alimentos, compensar cada salida. Y cuando algo fallaba, lo único que quedaba era la culpa y la sensación de tener que empezar de cero.
Por eso armé MÉTODO 21 con hábitos simples, comida real y una sola regla: no empezamos de cero. No busco que vivas 21 días perfectos. Busco que termines sabiendo cuidarte en tu vida real, incluso cuando la semana no sale como la planeaste.